Presentación
AQUÍ EN EL MUNDO VIRTUAL… PERO AL FIN Y AL CABO EN EL MUNDO
Solamente me queda darles mis agradecimientos por permitirme exponer y publicar mis ideas. Esta es apenas una experiencia lúdica de un escritor alternativo, que apenas recoge, no sé si con la debida técnica o no, el devenir cotidiano, entre los collados que circundan la ciudad, en las barriadas con la gente consuetudinaria, y sobre todo, con el pleno derecho a pensar y a crear sin normas aburguesadas, sino, más bien, con las pautas del ciudadano común y corriente que no ha encontrado otra oportunidad, sino la del mundo virtual, afortunadamente libre de censura, aunque no excento de crítica.
Me he consagrado a este Blog como una manera de depurar el sentido del alma, la inquietud consuetudinaria por el vivir y el sentir. Me he permitido expresar lo que pienso, lo que siento y lo que creo o recreo… a veces son como locuras en donde puede subyacer algo de realidad. Iluso quien pretende tener ña última palabra, porque esta en el área compleja del conocimiento, sencillamente no existe. Solamente exponemos ideas con sinceridad, y con ese legítimo derecho a tener esperanza. Ya no es hora de preguntarme el por qué de la difícil ruta, sino de alegrarme porque los bits hacen posible un sueño: el de poder exponer mis ideas literarias. Soy consciente de que un Blog como este es algo difícil de entender, más cuando la frivolidad, aunada a los grandes avances de la tecnología, se imponen a pasos agigantados, que en épocas pretéritas eran dificil de imaginar. Llenar una pantalla de letras, así sea que representen ideas, es una quijotada que vale la pena… todavía debe haber alguien que le guste ojear grafías y hasta descifrar su contenido.
Así, que no me queda más que agradecer las visitas que han hecho a mi Blog, con ese sentido de "alcor" y "quid", que lo traduzco como "esencia de la colina", con la pretensión obscena de subir hasta la cúspide, pues siempre hay cúlmenes escondidos que los demás no ven, pero que el autor los siente como la más grande de sus glorias. El arte, y más cuando es alternativo y popular, es algo ingrato que puede reconfortar personalmente, pero que también trasmite pesadillas y decepciones, rompiendo sueños e ilusiones. Cuanto le gustaría al peregrino escuchar en el camino una voz de aliento, un vaso de agua para reconfortar el espíritu que iluso divaga entre sus soledades de plectro vagabundo.
Consultado las visitas, noto que hay un interés por la historia y de ahí mis contribuciones rescatadas entre inumerables horas de lecturas serias y conscientes, a quienes en realidad le debo la oportunidad de exponer tales inquietudes. Basta decir que "los libros" han sido mis mejores amigos y que la biblioteca mi verdadero hogar, pues a ellos les debo, al menos, la ilusión de ser escritor.
Aquí estaremos hasta donde se pueda, aprovechando el "oráculo de la informática", que nos permite tener el mundo de la comunicación bajo un clic, o puesto admirablemente en un teclado. Me da alegría cada vez que subo algo al Blog, y hasta me parece increíble que mi nombre aparezca en cualquier parte del mundo. Pero más felicidad me da cuando veo que han consultado ciertos temas de los que trato en Alcorquid… Y todavía más jolgorio siento cuando estoy próximo a cumplir mi tercer año en el ciberespacio.
Así que, nuevamente, gracias a todos quienes, así sea por equivocación, han visitado mi Blog, pues me queda la recóndita idea de que en algo he contribuido en la difícil tarea del conocimiento, que, como todo lo humano, no es sino una expresión subjetiva del pensamiento. No somos más que esos viajeros errantes que buscan la "fuente de la sabiduría" que no es más que un espejismo en medio del desierto, y no sabemos si hay grandes hombres o, simplemente, grandes ideas que desde el poliedro existencial dibujan diversos aspectos de la realidad: única y plural.
También no queda más que agradecerle de todo corazón a mi gran amigo, y ahora ahijado, Julio César Salamanca, quien aparte de creer en mí, me ha patrocinado con su aliento, su esfuerzo y con el hosting de mi Blog, haciendo que ese sueño de lágrimas de cristal, algunas veces de arco iris y transparentes, discurran por entre le vórtice de la tela de araña que cubre infaliblemente el mundo con la inaudita magia de los bits, que ahora nos acercan en un solo instante y con un clic o simplemente con un Enter para quienes preferimos el teclado como remembranza de la máquina de escribir, tal vez ocultando la angustia del tiempo raudo e imperativo, sin poder desligarnos del pasado en donde fuimos desdichadamente felices.
Por aquí hasta siempre y con infinita cordialidad.
MARIO BERMÚDEZ